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15 julio 2005

Comentarios

Egonauta

En mis ojos la aurora ya no se detiene, el crepúsculo avanza al recordarte.
Mis recuerdos repican a duelo en la noche de tus sueños antiguos.
Mis labios huyen hacia ninguna parte, buscando los labios que de mi se escapan.
Mis ojos se perdieron en un horizonte sin principio pero quebrado en la distancia,
donde el sol herido se ponía para siempre sin poder recrear las sombras.

Besos de color de sombras...

Egonauta

mixina

Una de las cosas por las que te quiero...es por esa capacidad de entrega a los que quieres.
Entregar parte de ti, envuelto en líneas cargadas de autenticidad, me hace seguir queriéndote y me hace tener ese sentimiento de dulce protección que tienes hacia quien se instala en tu corazón y sólo quieres verle sonreir.

Aún en la distancia permaneces en mi corazón, dentro de mí, siendo parte de mí. Ya lo sabías, no?
Muxuak maitia.

Iris

Esta vez me veo "obligada" a comentar algo.
Antes de nada gracias a tod@s por vuestras hermosísimas y cálidas palabras.
Y luego ... liberaros de la preocupación por si el texto refleja mi estado de ánimo.
Es un texto escrito hace mucho tiempo y es efectivamente muy triste, es la historia de un naufragio, de un amor que se convirtió en error, y pasó a la historia.
Me gusta leer ahora este texto y contemplarlo desde la distancia (de ahí el título), sentir sólo la belleza y no la tristeza de las palabras.
Sois tod@s un regalo que no merezco.
Besos arcoiris. Gracias.

amanda

Me ha costado decidirme a escribir algo esta vez. Me invadió una extraña sensación de tristeza que se repite cada vez que vuelvo a leerlo. Son bellas las palabras. Es triste su conjunción. Espero que no sea producto de un estado de ánimo, sino sólo literatura.
Un dulce beso.

Ernesto

Qué bonito. Y qué triste. ¿Qué tienes?. ¿Con qué dolor vienes a cuestas, sin encontrar cobijo?. ¿Cómo es posible eso?. Anda, ven. Calla. Que no te estorben las palabras para decirlo todo. Acurrúcate así y arrópate con la ternura que te ofrezco. Ya sé, ya sé. No digas nada. Fondea a mi costado, al abrigo del viento, concédete permiso para volverte pequeña como una aceituna, siéntete a salvo. Es poca cosa, lo sé, pero es todo lo que puedo darte. Toma.

Roberto Zucco

Te decía ayer algo así como que esperaba y deseaba que estas bellas palabras tuvieran más que ver con la esperanza que con la tristeza. No sé lo que pudo pasar pero no se quedaron grabadas en tu siempre hospitalario y confortable blog.

Grial

Sus labios volverán en busca de lo que sólo los tuyos le pueden dar..
Precioso post.
Un beso :)

Chusbg

A veces que cerca están los que estan lejos, no lo podemos evitar. No suelo estar de acuerdo con la canción "dicen que la distancia es el olvido...".
Te deseo un buen día, que tengas unas buenas sensaciones para que después todos las podamos disfrutar con tus escritos.
Un saludo.

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