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24 agosto 2005

Comentarios

mad

Sé que es tarde, pero luego no digas que no te he avisado...
Con motivo de la jubilación de Muralla, tu hermana, mi madre, se está montando una mini fiesta improvisada y el cava ya se ha descorchado...
¡Viva la Marmi jubilada!

Grial

Ver como arde algo que amas es muy doloroso, sobretodo por la impotencia que se siente...
Un beso..

mad

Oí el otro día que en la mayoría de CCAA se prohibía la recalificación de terrenos quemados, y también que el control sobre la venta de madera quemada era bastante eficiente. ¿Entonces, cuál es el objetivo económico del desastre?
Ay, no sé. Ya sabes que mi lado ingenuo no comprende éstas miserias...
Muchos besos

rosa

Querida Iris, que impotencia siento cuando veo arder esas maravillas de la naturaleza, cuando veo los animales salir huyendo del fuego. LO he visto tantas veces en mi tierra. Se han quemado tantas veces mis arbolitos, trocitos pequeños pero importantes, por ser un recuerdo de mis padres. Este verano tuvimos que cortar varios castaños, que parecian haberse salvado de un incendio anterior. Pero al crecer, la corteza herida se va abriendo y esa herida es atacada por hongos, que terminan secando el árbol.
Gracias por tu post.
Un fuerte abrazo.

nemomemini

Nunca encuentro una forma de decir lo que siento ante cosas así... Entiendo que pueda ser un fenómeno natural; entiendo que pueda deberse a un error humano. Pero la intencionalidad no la puedo concebir por muchos intereses económicos que puedan moverla. Es demasiado lo que se pierde para justificar nada.

Te dejo besos.

Roberto Zucco

Si delamos a un lado las posibles compensaciones económicas que un pirómano pueda obtener, cuesta realmente entender el macanismo interior de un sujeto que pueda intencionadamente prenderle fuego a un bosque, a un monte, a un lugar como éste. Pero desengáñate, Iris, querida: pertenecemos a un especie rarísima, capaz de comportamientos maravillosos y deleznables. Es algo misterioso: el lado oscuro de los seres humanos, la capacidad que podemos desarrollar para destruir la belleza, la naturaleza, e, incluso, a las otras personas. Da pánico sólo pensarlo.

Chusbg

Esta mañana leyendo ya no se se el País o el ABC, puede ver la noticia que decía que había ardido el antiguo santuario Celta, siempre que leo cosas sobre Galicia me venis a la mente tu y Muralla.
Creo que ha empezado a llover algo en Galicia, puede que las meigas no dejen a esos desalmados cumplir su ritual macabro.
Yo como tu me decias cada día confio menos en la bondad del hombre aunque creo que no hay que perder la moral y en cuanto se pueda, pensar en positivo y seguir trabajando por una Galicia mejor.
Seguiremos leyendo tus escritos y poemas que nos dan una calma que se necesita para poder continuar en la brecha.
Un fuerte abrazo

muralla

Desde mi ventana, ayer a la noche, se veían enormes llamaradas que subían al cielo en los montes del otro lado de la ría.
Los hidros llevan días cargando agua sin parar.
Las llamas, ayer se acercaron a Touxosoutos...
Alguna vez leí que si pudiéramos escuchar los alaridos de los árboles al arder, seríamos incapaces de encender un fuego...
Gracias a Dios hoy llovizna, parece que los Cielos tienen compasión...
Bicos. Marmi

Ernesto

Llevo días espantado y ardiendo en carne viva de indignación. Estaba a punto de escribir sobre ello en mi blog cuando, zas, encuentro tu texto y, claro, me callo para no hacer el ridículo. No quiero decir lo que me gustaría que les hiciesen a quienes están calcinando Galicia (y, sobre todo, a quienes les pagan) si alguna vez los cogen: no estaría a tono con el estilo impecable de este blog. ¡Qué rabia!. ¡Qué impotencia!. Me duele en el alma una tristeza tristísima que no sé qué hacer con ella, Iris, salvo compadecerme contigo y enviarte un abrazo estremecido.

diego

Sí, duele ver cómo las llamas lo devastan todo. Pero más duele ver que la mano del hombre tuvo algo que ver. Duele más casi siempre. Nos arrebatan lo más preciado, lo más sagrado: nos quitan la vida. Hoy pensamos escribir sobre lo mismo. Un abrazo.

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