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25 octubre 2007

Comentarios

Aires

Siento mucho lo de tu madre. Emocionantes palabras, para una despedida de alguien muy especial, con esa especialidad tan grande como es una madre. Me han gustado tus palabras y encantado la música. Besitos.

gwydir

Lo siento muchísimo y realmente te admiro no sólo por haber compartido con nosotros este texto sino por haber sido capaz de leer estas bellas y emocionantes palabras el día de su funeral. Un beso

rythmduel

No había leído esta entrada, y me ha emocionado hacerlo. Has sido valiente y generosa al compartirla. He podido llorar contigo, lo que me acerca si cabe aún más a ti. Un beso.

Merche

Ada Querida,
Hace unos días volvía tí, a tu página. Hoy lo hago y me entero de la partida de tu mami. Lo lamento mucho.Quiero decirte que lo que has escrito es hermoso.
La despido entre lágrimas, a tu lado, la subo a mi cielo, con todas mis estrellas, para que ella, te cuide siempre. Te quiero mucho. Tu Merche.
PD: me alegra mucho que la nueva Andrea esté en vuestras vidas.

nadha

Yo le he escrito muchas cosas a mi abuela en vida. A mi madre he procurado decírselas porque no es tanto de leer como de hablar. A tu madre le encantaría saber lo que seguro has sabido transmitirle toda tu vida. Lo que hoy nos cuentas a nosotros.

Te acompaño en el sentimiento :'(

Pablo

Yo nunca podré escribir eso sobre mi madre. Pero la quiero de todas formas. A veces somos más circunstancia que yo y creo que a ella le pasó. Pero yo estoy aquí, a mí que ya no me esperaban. Y gracias a ella, a lo que me transmitió, pude conocer a gente como tú. Quizás ya sólo por eso estoy en deuda. Muchos besos, de nuevo. -Preciosa la música elegida. Yo creo que un día hablamos de ella. En esos cinco minutos que me regalabas cuando tanta falta me hacían-

Roberto Zucco

Pues claro. Eso es. Finalmente gratitud para ella por ser como fue. Gratitud a quienes la quisieron y cuidaron, a lo largo de la vida y, de manera especial, los últimos días. La vida, aliada con la muerte, recompone un puzzle en el que todos somos pequeñas piezas que vamos encajando, con dolor, con tristeza, con lágrimas, pero también con esa agradable sensación de saber aceptar nuestra condición en cada momento. Yo, como sabes, la muerte de tu madre la he sentido mucho porque te siento a tí, y esa cadena nos une, nos estabiliza en este planeta como lo que somos: buenas personas, bien paridos, inteligentes, con nuestros monumentales errores y nuestros eventuales aciertos. Es decir, humanos. Te veo serena, a pesar de todo. A ella le gustarían tus palabras, no te quepa la menor duda, pero más le gustaría saber lo que siempre supo: que tiene una hija maravillosa, que ya para el resto de tus días la perpetuarás de manera admirable. Sigue viva en tu memoria. Sigue viva, sin más.

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